miércoles, 8 de octubre de 2008

Los "cariñitos" de Sylvia


Sylvia, con quien tengo en común algo más que los cosimientos,
se llevó desde Málaga hasta Asturias los dos bloquecitos para terminarlos . Después de cruzar toda España, llegaron a Madrid.
Un abrazo para tí y muchísimas gracias, Sylvia.

domingo, 5 de octubre de 2008

Sunbonnet Sue en la luna

Este es el motivo que eligió Noel y que me entregó en mano cuando, por motivos laborales ella vino a Madrid. A mi me parece muy dulce y Noel me comentó que la niña del sombrero es una de sus aplicaciones preferidas.
¡Gracias Noel!

Y empezó la cadena.....

Para cumplir con la tradición, pedí a algunas amigas de "cosimientos" un bloque para unir a la que yo llamo "Colcha del cariño". Inesperadamente recibí un sobre desde Granada y en su interior, dos preciosos bloques,

Uno de Teresa Sako


Y el otro de Ana Serrano Chan
Unos días antes habían celebrado un encuentro un grupo de quilteras malagueñas y Sylvia -a quien yo había pedido su aportación para la colcha- al parecer hizo un comentario... Teresa y Ana, sin pensárselo dos veces, decidieron que sus puntadas cargadas de cariño no podían faltar en esta colchita.....
Ellas, sin saberlo, han sido el primer eslabón de una cadena. Poco a poco "amigas de cosimientos de la blogosfera" han ido enviando buenos deseos y grandes dosis de amor bien amarraditas entre puntada y puntada.
Os mando un abrazo, chicas. ¡¡Sois estupendas !!

Mis primeros bloques .....

Hace unos meses decidí hacer una colchita para la pequeñina que esperamos. Quizás era una forma de sentirla más cerca. Las familias adoptantes sabemos los altibajos de la espera, a veces desesperada y que cada una intentamos sobrellevar de una manera.

Decidí hacer una colcha con bloques de aplicaciones infantiles. Y a ello me puse. Estos son los primeros que hice.

COLCHITA DE CARIÑOS

Dicen que es una tradición en el norte de China y las familias adoptantes - venga del país que venga nuestro hijo- la estamos perpetúando en muchos rincones del mundo.

Esta es la historia:

"Cuentan que la última emperatriz de la dinastía Quing fue una concubina más hasta el día que tuvo la suerte de dar al emperador un hijo varón. El único hasta entonces. Durante un tiempo se vio obligada a dejar solo a su hijo y para protegerle de las viejas esposas del emperador y obligar a las poderosas familias Manchúes a cesar en su empeño de reclamar el trono, concibió un astuto plan.

Pidió a cada uno de los jefes de los cien clanes más poderosos del Imperio una bobina de la mejor seda. Encargó a los tejedores del palacio que hilaran la seda y ordenó a los costureros a cortar las piezas grandes en pedacitos pequeños y con esos trozos mandó hacer un traje para su hijo. De este modo, simbólicamente, el heredero pertenecería a todas y cada una de estas cien nobles y poderosas familias. Y bajo su protección nadie osaría hacerle algún daño".

En algunas zonas del norte de China esta leyenda se ha convertido en una tradición. Son muchas las madres que cuando esperan un hijo/a deciden que tengan un Bai Jia Bei.

Para ello, invitan a 100 amigos, vecinos y familiares a contribuir con un retal de tela que acompañarán de un deseo para el recién nacido. Los 100 trozos se cosen convirtiéndose así en una colcha que, dicen, contiene la Suerte, la Energía y los Buenos deseos de todos aquellos que han contribuido a su confección.

Mis tres hijos ya tienen cada uno su colcha de los 100 Deseos y ahora, durante esta larga espera -más de dos años- decidí hacerle una a la pequeñina que esperamos.

Amigas "colcheras", amigas de "cosimientos", amigas cercanas y lejanas (en la distancia, pero no en el corazón), están contribuyendo con sus retales llenos de cariño a que mi niña, cuando llegue encuentre una colcha cosida con el amor de muchas manos y bajo el calor de muchos soles.

Gracias, gracias a todas.